Caso Muñeco Gallardo: por qué una persona puede pasar del éxito rotundo a un terrible fracaso laboral


El caso de Marcelo ¨Muñeco¨ Gallardo es un ejemplo paradigmático de cómo el éxito puede convertirse en un terrible fracaso laboral. Su historia, marcada por una meteórica ascensión y una caída estrepitosa, ofrece valiosas lecciones para que ejecutivos, emprendedores y empresarios puedan lograr un éxito sostenido.

La trayectoria de Marcelo Gallardo como entrenador es, sin duda, una historia de contrastes. Tras alcanzar la gloria en River Plate, donde se consolidó como el director técnico más ganador de la historia del club, su paso por Al-Ittihad de la Liga saudí resultó fugaz con un sorpresivo despido por parte de la directiva árabe que no toleró la última derrota por 5 a 0 y que los dejó afuera de la AFC Champion League.

¿Cometió el director técnico una seguidilla de errores? ¿Tuvo una confianza desmedida en sí mismo? ¿Ignoró al equipo? Difícil es saberlo desde este lado del mundo sin preguntárselo. Sin embargo, cierto es que no necesariamente los mejores aciertan en todo, y pueden equivocarse.

Imaginemos a un empresario que, al igual que Gallardo en River, alcanzó un éxito rotundo. Su empresa, una fábrica de empanadas, creció exponencialmente, tiene locales en todo el país, exporta a toda la región, genera unas enormes ganancias y es un referente del sector gastronómico. Sin embargo, cuando el empresario decide abrir una sucursal en China, la empresa fracasa rotundamente. ¿Era China el mercado ideal para su producto? No siempre lo que funciona en un país funciona de la misma manera en otro.

Eduardo Press, experto en comportamiento humano y gestión de conflictos en organizaciones, y futbolero, explica al diario que Gallardo, a cambio de una interesante cantidad de dinero, se fue a trabajar en un país con muy poca tradición futbolística.

Por lo tanto, la receta que utilizó en Argentina, donde el fútbol es parte de la cultura y su identidad nacional, difícilmente funcione en Arabia Saudita. El empresario argentino del ejemplo que puso una filial en China probablemente no haya sabido adaptarse a la cultura culinaria de oriente y no tuvo en cuenta de que para vender empanadas, tenía que explicarles a los chinos qué eran y cómo se comían.

¨Pero además, un muy buen director técnico o un muy buen gerente o dueño de empresa, no puede alcanzar el éxito solo. Necesita un equipo que acompañe, que coopere y comprenda sus ideas¨, remarca Press. En este sentido, amplía, la misión de un líder es decidir hacia dónde llevar la empresa, compartir la dirección con su equipo, asegurar los recursos y asignarlos, pero el que pateará la pelota al arco será el equipo.

¨En la medida que el líder permita que la gente se exprese y desarrolle sus habilidades, le van a ir bien. Es mucho más fácil para un director técnico hacer jugar mal que hacer jugar bien. En ocasiones, las decisiones de los directivos pueden afectar negativamente el desempeño de los empleados porque le hacen hacer cosas para las cuales no están preparadas o no tienen la capacidad o actitud suficientes para hacerlas¨, explica.

Por el contrario, recuerda el consultor, también suele pasar lo que en el mundo del management se conoce como el Principio de Peter, que postula que ¨en una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel máximo de incompetencia¨. En otras palabras, las personas son promovidas en función de su éxito en un puesto, pero no necesariamente por su capacidad para asumir responsabilidades de mayor nivel.

Para evitar el Principio de Peter, las empresas deben implementar procesos de evaluación y desarrollo de talento que permitan identificar a los empleados con potencial de liderazgo y proporcionarles la capacitación y el apoyo necesarios para que puedan tener éxito en los puestos superiores.

¨Acá el tema es también pensar qué pasa cuando una persona no está rindiendo de acuerdo con su capacidad porque no está en el lugar que le corresponde, no es ese su lugar de trabajo¨, advierte Press.

El caso de Gallardo en Al-Ittihad ilustra estos principios de manera clara, ya que podría pensarse que este ascenso lo colocó en un entorno desconocido, con una cultura y un estilo de juego diferentes, y con un equipo que no se ajustaba a su visión.

¿Qué se puede aprender de la derrota de Gallardo?

El talento y la experiencia convirtieron a Gallardo en un entrenador codiciado por muchos clubes. Sin embargo, la elección de su próximo destino, seguramente, será teniendo en cuenta los errores de estrategia o gestión que tomó en Arabia Saudita. Porque los errores se corrigen y siempre es posible recomponerse y reconstruirse después de un fracaso, pero requiere un proceso de introspección honesta y un compromiso firme con el cambio. ¨Un fracaso es una enorme fuente de información y de aprendizaje¨, dice Press.

En la misma línea, Alejandro Oliverio, CEO de Consultora BPS y especialista en desarrollo de directivos, dice que el fracaso nos enseña a ser mejores y que la resiliencia es la habilidad más importante del empresario o líder exitoso “Nada se pierde porque lo más valioso es el conocimiento adquirido a partir de la experiencia, un activo que no se inmuta con las circunstancias. Tener éxito es caer nueve veces y levantarse diez”, dice a iProfesional.

Podría pensarse, entonces, que la suma de partidos de fútbol perdidos por el equipo de Gallardo durante estos seis meses como director técnico del Al-Ittihad fueron quizás el recorrido necesario para sacarlos campeones en el próximo mundial de fútbol. De ser así, es una verdadera pena que los directivos del club, no le hayan dado a Gallardo el tiempo necesario para caer y levantarse. “Pero un NO puede significar una nueva oportunidad. Un rechazo es una forma de volver a intentar de otra manera. Cuando las cosas no salen como nosotros queremos, es donde más se tiene que ver nuestra capacidad de resiliencia, adaptabilidad e inteligencia emocional para seguir. Fracasar es parte del camino.”, dice Sheila Saad, fundadora de El Club de Emprendedoras.

Pero para que el éxito sea parte también de la vida empresarial, los líderes, dice Press, deben tener cierta tolerancia a los errores. “Tienen que dejar que a la gente le vaya mal, que se equivoquen y que les permitan sugerir ideas, aunque no sean de los más felices, porque solamente así nace la innovación. Partiendo de la base de que una empresa no es una democracia y que tiene jerarquías, la mejor manera de que algún directivo le vaya bien es teniendo un buen equipo al que escuche y le dé libertad de acción”.

Los 7 consejos de los especialistas para volver a empezar:

  1. Reconocer los errores: El primer paso para la recuperación es reconocer los errores cometidos y asumir la responsabilidad de los mismos. Es fundamental evitar las excusas y la culpabilización de terceros.
  2. Análisis profundo: Realizar un análisis profundo de las causas del fracaso, identificando los factores internos y externos que contribuyeron a la caída.
  3. Aprendizaje continuo: Buscar oportunidades para aprender de los errores y desarrollar nuevas habilidades que permitan afrontar los desafíos futuros con mayor eficacia.
  4. Reconstruir la confianza: Trabajar para reconstruir la confianza de los empleados, clientes y socios comerciales.
  5. Planificación estratégica: Desarrollar un plan estratégico sólido y realista para la reconstrucción y el crecimiento futuro.
  6. Tener siempre un plan de contingencia: Sabiendo que puede fallar, siempre tener un plan B.
  7. Perseverancia y paciencia: El proceso de recuperación será largo y desafiante, por lo que es fundamental mantener la perseverancia y la paciencia.

¨Como dijo Churchill, el éxito consiste en ir de fracaso en fracaso, sin perder el entusiasmo¨, recuerda Saad

El caso de Marcelo ¨Muñeco¨ Gallardo es un recordatorio de que el éxito no es estático, y que incluso los más grandes triunfadores pueden caer. Sin embargo, también es una historia de esperanza, que demuestra que es posible recomponerse y reconstruirse después de un fracaso. Al aprender de los errores y adoptar las estrategias adecuadas, son principales lecciones para que ejecutivos, emprendedores y empresarios puedan lograr un éxito sostenido.

Fuente: iprofesional.com

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