Causa Cuadernos: sin aprietes para arrepentirse, empresarios niegan haber pagado coimas


Los arrepentidos de Bonadio y Stornelli cambian de discurso y sostienen que no le pagaron coimas a los exfuncionarios kirchneristas como habían declarado frente al exjuez y el fiscal sospechado de aprietes y extorsiones. Baratta insistió en que nunca le entregaron dinero.

La causa de las fotocopias de los cuadernos se sostiene principalmente por los dichos de los arrepentidos que el difunto juez Claudio Bonadio y el todavía fiscal Carlos Stornelli recolectaban en declaraciones -algunas de las cuales no tienen respaldo audiovisual- en las que se jugaba la libertad de los empresarios y exfuncionarios, ya fuese para no quedar detenidos o salir de la prisión preventiva que se les había impuesto. Sin embargo, estos testimonios comienzan a cambiar sin todas las presiones político-judiciales y advierten que no pagaron coimas.

Varios de los empresarios señalados por haber sobornado a plantearon que lo que otorgaban eran contribuciones partidarias, “yo entregué dinero, pero no eran coimas, sino aportes para la campaña electoral”, manifiestan, ya que una infracción por aportes electorales es infinitamente menos grave que el delito de cohecho. Fernando Alexis Sananez, el presidente de JCR S.A. -uno de los últimos en declarar-, relató que en el año de las supuestas entregas de dinero, participó de 12 licitaciones y las perdió todas, por lo cual no había ninguna razón para pagar coimas y resaltó que quien recibió en su oficina a Roberto Baratta fue la hija de Relats, Silvana, quien ya falleció. Sananez indicó que supone que ella le entregó dinero para la campaña electoral.

Julián Ercolini el magistrado que lleva adelante la causa -quien suele definir alineado con el macrismo-, ya sacó a tres empresarios de la causa penal y los mandó a la justicia electoral. Uno de ellos Manuel Santos Uribelarrea, quien tiene relación con Mauricio Macri y participó en los negociados de los parques eólicos que se armaron en Tandil, en terrenos que supuestamente pertenecían a la madre del expresidente, Alicia Blanco Villegas.

En la semana, volvió a prestar declaración indagatoria el propio Baratta e insistió en que nunca le entregaron dinero y marcó la diferencia entre lo que ahora dicen los empresarios y lo que decían cuando los tenían extorsionados en la cárcel. El ex número dos de De Vido puso ejemplos como el de Hugo Dragonetti, que declaró que Baratta no tenía injerencia en las obras que realizaba su empresa; Mauro Guatti, de Esuco, que sostuvo que su socio, Carlos Wagner, mintió porque estaba preso y apretado por Bonadio-Stornelli y presentó pruebas de que el día en que supuestamente entregó dinero, estaba en El Calafate.

Barata también hizo alusión a los dichos de Alberto Tasselli, quien desde la cárcel expresó que pagó para que lo ayudaran en una obra de Atucha y remarcó que el empresario nunca presentó ninguna prueba y que él no tuvo nada que ver con esas obras. El exfuncionario del Ministerio de Planificación redondeó su declaración señalando que a Wagner se le encontraron 33 millones de dólares escondidos en Suiza, mientras que ni a Cristina ni a Julio de Vido ni a él mismo se le encontraron sociedades o cuentas ocultas en el exterior o en la Argentina.

En la causa hay casi 100 imputados y se prevé que el fallo no estará hasta 2025 o 2026 ya que probablemente se cuestionará la declaración de los arrepentidos, la forma en la que Bonadio-Stornelli se quedaron con la causa, las mentiras sobre los cuadernos que supuestamente fueron quemados y después aparecieron sin rastros de fuego, el espionaje que se le hizo a los detenidos en el penal de Ezeiza y las cuestiones de fondo ligadas pirincipalmente a la cartelización de la obra pública, los peajes y otras licitaciones.

Fuente: politicargentina.com

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