Crisis energética: por qué el Gobierno festeja estar aislado del mundo


En Europa se disparan los precios de la luz y el gas. En Argentina, el desafío es llegar con dólares al próximo invierno. Vaca Muerta lleva a un récord de producción de petróleo en 9 años.

La crisis energética mundial que se desató a la salida de la etapa más dura de la pandemia encontró a la Argentina a salvo de los peores efectos.

El Gobierno celebra que la política económica energética implementada aisló a los usuarios residenciales, industrias y comercios del aumento de los precios internacionales del gas y el petróleo, al menos en los últimos meses.

Incluso, gracias a la joya de Vaca Muerta, mientras las inversiones petroleras caen en el mundo, la producción de petróleo en Argentina llegó a un récord en los últimos 9 años: fue de 557.000 barriles diarios en noviembre, la cifra más alta desde octubre 2012.

El desafío, no obstante, es que en el invierno del año que viene alcancen los dólares para importar energía y mantener con vigor la recuperación de la actividad.

Un reconocido consultor del sector estima que las importaciones energéticas en 2022 alcanzarán los 7500 millones de dólares. Esta previsión no fue avalada por técnicos del oficialismo consultados por el diario

La situación se puede resumir con estas variables: mientras en Europa los hogares y empresas están expuestos a las variaciones de los costos, en la Argentina hay un plan de promoción de la producción (Plan Gas, que permitió un ahorro de u$s 1200 millones), tarifas desenganchadas de los costos (que muchas veces abortan inversiones) y subsidios, que amplían el déficit fiscal y alimentan la inflación.

La segmentación de las tarifas todavía es una incógnita. Los economistas Julián Rojo Alejandro Einstoss, del Instituto Argentino de la Energía (IAE), prevén que el año que viene los subsidios energéticos superarán los u$s 11.000 millones.

El precio del gas en el Viejo Continente superó ayer los u$s 50 por millón de BTU, que debe ser afrontado plenamente por la demanda.

COMPARATIVA

Con otra lógica política y los incentivos a la oferta que garantiza el Plan Gas (abastecimiento firme a mediano plazo con precios estables y en dólares), el país puede tener un costo de abastecimiento cercano a los u$s 4, de los cuales la mitad los pone el Estado con subsidios y el resto, los usuarios.

En cuanto a la energía eléctrica, en Alemania el precio mayorista trepó a u$s 289 por megavatio-hora, mientras en la Argentina el costo medio anual está cercano a los u$s 70, mientras que la demanda se hizo cargo de poco más de u$s 25, un 35% (el Tesoro Nacional, en tanto, cubrió el 65%).

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Jeremy Weir, CEO de Trafigura, declaró a Bloomberg que Europa se tiene que preparar para apagones masivos ante un invierno (boreal) duro.

Al otro lado del Océano Atlántico, el shock energético hizo revivir el fantasma de la inflación, en el nivel más alto de los últimos 30 años (4,9% en la eurozona).

Por estas costas, el constante aumento de los precios se explica por otras razones. Los subsidios a la energía acumulados en once meses rondan los $ 800.000 millones o un 2% del PBI; es decir, equivalen a casi todo el déficit primario de enero a noviembre.

La Argentina tiene que importar gas en invierno. Los precios futuros del gas licuado (GNL) llegan a u$s 24 por millón de BTU, el triple que este año.

Según pudo saber El Cronista, en el Gobierno están pensando en redoblar las importaciones de gasoil y fuel oil, combustibles líquidos más contaminantes, para el uso de las generadoras eléctricas, dado que el costo en la próxima campaña sería menor que el del GNL.

Aún con temas a resolver, como una adenda al contrato de importación de gas natural con Bolivia y un rezo al cielo para que caiga suficiente lluvia en Brasil(lo que bajaría el costo de la energía, ya que habría más disponibilidad hidroeléctrica, la fuente más barata), en el Frente de Todos son optimistas.

“Después de cuatros años sucesivos de aumentos irracionales y exponenciales de las tarifas, este Gobierno tomó medidas para asistir a los usuarios en un momento crítico: mantener los precios estacionales”, comentaron fuentes del Gobierno nacional a este diario. Es decir, se congeló la parte mayorista de la tarifa de luz. 

“Mejoramos la cobrabilidad y se aisló el precio mayorista del costo medio total del sistema. Es una política que se mantiene. Ahora el sistema mayorista tiene suficiente oferta para abastecer con reservas la demanda eléctrica, pese a la marcada merma en las centrales hidráulicas”, describió.

“Tenemos herramientas para que no haya un impacto desproporcionado en los costos medios”, cerró esta fuente oficial, que celebró el Plan Gas como política de Estado.

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