El oficialismo, cada vez más débil en el Senado: fracasó la sesión para aprobar jueces por falta de quórum


Buscaban aprobar nombramientos de jueces, entre ellos el de una camarista clave para el kirchnerismo. Los números de la Cámara y la pérdida de poder.

En una nueva muestra de debilidad tras la ruptura sufrida en marzo, la bancada oficialista del Senado que lidera la vicepresidenta Cristina Kirchner no pudo juntar los 37 senadores necesarios para tener quórum este miércoles y aprobar, como preveía, una tanda de nombramientos de jueces entre los cuales figuraba el de una camarista cuestionada por Juntos por el Cambio.

El interbloque del Frente de Todos (Unión por la Patria, para las elecciones) apuró la primera sesión tras casi 90 días sin debates en el recinto pero solo logró juntar a 34 senadores. Con la ausencia cantada de Juntos por el Cambio, al oficialismo le fallaron los legisladores que hasta hace pocos meses formaban parte de sus filas y se abrieron para armar el bloque Unidad Federal.

De esta manera, fracasó en el intento de aprobar 75 pliegos de jueces, incluido el de Ana María Figueroa, integrante de la Cámara Federal de Casación que debe resolver el futuro de la causa Hotesur-Los Sauces que complica a Cristina Kirchner. La presidenta de la Cámara alta no estuvo presente en el recinto.

La jueza está a punto de cumplir 75 años -edad límite para la jubilación en la Justicia- y si el Senado no la autoriza a continuar en su puesto deberá dejar la Cámara de Casación. La principal bancada opositora fue muy crítica de esta jugada porque asocia a Figueroa con el kirchnerismo desde que la magistrada dijo que había un “ensañamiento” con la vicepresidenta.

El oficialismo intentó tener el apoyo de Unidad Federal pero cuatro de sus cinco senadores se ausentaron y frustraron el quórum. Entre ellos estuvieron el jujeño Guillermo Snopek, el entrerriano Edgardo Kueider y el correntino Carlos “Camau” Espínola, que formaban parte del Frente de Todos.

¿Qué hay detrás del nuevo fracaso del oficialismo en el Senado?: detalles de una debilidad creciente

Desde que en febrero esos senadores, junto a la puntana María Eugenia Catalfamo (otra ex FdT), se unieron a la cordobesa Alejandra Vigo para armar el bloque Unidad Federal, el kirchnerismo perdió la mayoría propia y empezó a mostrar dificultades para sesionar y controlar como antes la agenda del Senado.

Con 31 senadores propios, al oficialismo ya no le alcanzaba con el apoyo de sus tres aliados habituales (el rionegrino Alberto Weretilneck, la misionera Magdalena Solari y la riojana Clara Vega) y se veía obligado a negociar con Unidad Federal. En este caso, necesitaban a tres de los cinco integrantes de esa bancada y no los consiguieron.

Fuentes de la Cámara alta indicaron al diario que hubo negociaciones hasta último momento y que uno de los huesos más duros de roer fue el entrerriano Kueider, que en el día anterior esperaba que el oficialismo le facilitara la firma del dictamen para un proyecto de su autoría sobre reducción de tarifas de energía, lo que no ocurrió.

Antes de la sesión, el jefe de la bancada del Frente de Todos, José Mayans, había bromeado sobre la dificultad para llegar al quórum al señalar que “si nadie se resfría, habrá sesión”. El esfuerzo por juntar el quórum llevó a las autoridades del oficialismo a insistir para que todos los suyos estuvieran en el recinto. Esto se notó con la presencia del santafesino Marcelo Lewandowski, a pesar de estar en plena campaña para las PASO de su provincia el domingo.

Una vez que la cita fracasó, Mayans usó la misma humorada ante los periodistas para explicar la situación: “Se resfriaron dos”, dijo en referencia a Snopek y a Kueider. Sin embargo, la realidad es que el entrerriano había estado el día anterior en el Senado. Su ausencia en la sesión fue deliberada y se sumó a la del jujeño y la de Espínola. Solo Catalfamo bajó para acompañar a su ex bloque.

Así, la sesión convocada para este miércoles mostró una vez más la debilidad política del oficialismo en una Cámara con histórica mayoría peronista. En marzo ya se había frustrado una sesión por falta de quórum, por lo que el nuevo episodio patentó la pérdida de control.

Qué dijo el oficialismo luego de que se cayera la sesión

Habiendo pasado 30 minutos desde el horario de convocatoria a la sesión, la presidenta provisional del Senado, Claudia Ledesma Abdala, levantó la sesión y habilitó las expresiones en minoría para que el oficialismo hiciera su descargo.

El bloque Unidad Federal demostró que tiene la llave del quórum y el kirchnerismo expuso su debilidad.

En ese contexto, Mayans apuntó contra la oposición al hablar de la necesidad de que exista “responsabilidad institucional” y, luego de recordar la inminencia de las elecciones primarias (PASO) y del receso invernal, remarcó que muchos senadores se sienten presionados a sesionar tras 90 días sin aprobación de proyectos o leyes en el recinto. “La prensa nos mata”, señaló.

Consciente de que el punto de discordia con la oposición fueron los pliegos judiciales, el jefe de la bancada oficialista subrayó que la mayoría de ellos “tienen un camino de casi 5 años” y que “prácticamente la totalidad no tuvieron impugnaciones”, por lo que “no se justifica la demora, porque hay una necesidad imperiosa de que la Justicia funcione”.

Mayans destacó la presencia de Lewandowski, que el domingo compite como precandidato a gobernador de Santa Fe en las PASO del próximo domingo y también de la neuquina Silvia Sapag, que se estaba recuperando de una operación e igualmente fue al Senado. “No podemos paralizar el Congreso. Está claro que los que estamos acá, los 34 tenemos ganas de trabajar”, lanzó, en referencia crítica a la oposición.

Más duro fue Oscar Parrilli, estrecho colaborador de Cristina Kirchner que acusó a Juntos por el Cambio de recibir “órdenes de Clarín”, en alusión a los artículos periodísticos que contaron la controversia en torno al intento de prorrogar por otros 5 años el mandato de la jueza Figueroa en la Cámara de Casación que tiene la causa Hotesur-Los Sauces.

La agenda que se trabó y la “llave del quórum”

Además de los pliegos judiciales, el temario de la sesión incluía la autorización de entrada de tropas extranjeras al país para ejercicios militares, un trámite de rutina que se lleva a cabo todos los años y proyectos de sensibilidad social que fueron incluidos por el oficialismo para meterle presión a la oposición.

Por ejemplo, había un proyecto sobre “procedimientos médico-asistenciales para la atención de mujeres y personas gestantes frente a la muerte perinatal” y un “programa de prevención, diagnóstico y tratamiento integral de la pubertad precoz”, además de la creación del “Programa Nacional Libros para Aprender”.

La táctica del oficialismo fue llevar a personas interesadas en esta agenda a los palcos del recinto para potenciar el malestar con la oposición por no dar quórum, algo que ya habían hecho en marzo, cuando intentaron sin éxito debatir pliegos judiciales en medio del tratamiento de la Ley de Alcohol Cero en rutas nacionales.

Fuente: iprofesional.com

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