Polémica por el superávit fiscal: un 35% de ese recorte real provino de las jubilaciones y pensiones


Milei dijo que era el 0,4% de los 5 puntos de reducción del déficit primario. Los rubros que más contribuyeron a la baja del gasto afectan a la clase media.

El presidente Javier Milei anunció este lunes que su gobierno logró un superávit fiscal de 276 mil millones de pesos en marzo último y de 1,13 billones en el primer trimestre de 2024, un 0,2% del PBI, y que lo hizo con la motosierra que le recortó a la casta, que había prometido en la campaña, y no mediante la ¨licuadora¨. Pero los números fríos del presupuesto indican que un 35% de ese recorte real provino de las jubilaciones y pensiones no contributivas.

Además, un 15% de esa reducción real provino de la baja del 15% en la inversión real directa, es decir, las obras públicas que se paralizaron y generaron despidos de trabajadores, un 13% en la baja de las transferencias a las provincias, un 9% de los subsidios a la energía y un 7% de los salarios. Todos esos rubros afectan por diversos medios a la clase media.

Estos números suponen la reducción real comparando el primer trimestre de 2024 contra el mismo lapso de 2023 si se descuenta el 211% de inflación del año último.

Así lo indicó un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) que preside el economista experto en presupuesto, Nadín Argañaraz. Ese análisis indicó que los ingresos totales (impuestos más rentas de propiedades) bajaron en términos reales 8,6%, descontada la inflación, en marzo respecto de marzo de 2023. Por el lado del gasto primario, este se desplomó un 28,6% interanual real. Es decir, que se avanzó en un ajuste descomunal.

¨De los 5 puntos del déficit que hemos ajustado solo 0,4% responde a la pérdida del poder adquisitivo de las jubilaciones, por la nefasta fórmula de movilidad de Alberto Fernández¨, dijo Milei este lunes durante la cadena nacional en el Salón Blanco de la Casa Rosada, rodeado por el ministro de Economía, Luis ¨Toto¨ Caputo, el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili y su vice, Vladimir Werning.

Durante su discurso, el Presidente aseguró que la reducción del gasto obedeció más a los recortes de la ¨motosierra¨ prometida durante la campaña electoral, que a la ¨licuadora¨ que le asignan por efecto de la inflación, las subas de combustibles, prepagas y licuación del gasto y de salarios medios.

Los jubilados pusieron el 35% del ajuste fiscal que permitió el superávit fiscal

En las últimas semanas, la reducción de gastos en salarios para empleados públicos por despidos contrastó con los aumentos de las dietas de los senadores en un 139%, a directores de YPF con sueldos de 70 millones de pesos, y con los asensos de secretarios de Estado a ministros con subas salariales para la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el secretario legal y Técnico, Javier Herrera Bravo, y el secretario de Comunicaciones, Eduardo Serenellini.

En contraste con esto último, el estudio de Iaraf, sobre la base de los mismos datos del presupuesto que difunde el Ministerio de Economía, señaló que ¨se aprecia que las jubilaciones y pensiones soportaron el 35% de la reducción total, la inversión real directa (obras públicas, puestos de trabajo) el 15%, las transferencias a provincias el 13%, subsidios a la energía el 9% y salarios el 7%, entre los más importantes¨. El recorte a los subsidios implica un aumento de gastos a usuarios por suba de tarifas.

Es así, señala el trabajo, como se llega a que el déficit primario se transformó en un superávit primario en marzo de 2024 de $ 625.000 millones. El gasto en intereses bajó 31% en términos reales respecto al mismo mes del año pasado.

En ese sentido, el déficit fiscal, financiero, incluyendo el pago de intereses, se convirtió en un superávit fiscal de $ 276.000 millones para marzo de 2024. De ese modo, el resultado fiscal superavitario fue explicado por una reducción real y brutal del gasto, que se desplomó un 28,6% interanual real.

Durante el primer trimestre del año, los ingresos totales cayeron un 4,5%, mientras que el gasto primario descendió un 35% interanual real. Fue la mayor variación interanual real de los últimos 30 años para un trimestre.

Como resultado fiscal, el superávit primario del trimestre (enero-marzo de 2024) fue $ 3.9 billones, un 0,6% del PIB. El superávit fiscal financiero trimestral, después de pagar la deuda, fue de $ 1.13 billones, un 0,2% del PIB. Este fue el corazón del anuncio de Milei.

El presidente Javier Milei anunció este lunes que su gobierno logró un superávit fiscal de 276 mil millones de pesos en marzo último.

Los principales rubros donde se realizó el recorte de gastos

Según el estudio de Iaraf, la incidencia de cada rubro en la reducción real interanual del gasto (descontada la inflación) fue más dirigida a gastos sobre los jubilados y la clase media que a recortes a la ¨casta¨. Fue la siguiente:

  • Jubilaciones y pensiones, tuvo un 35% de la reducción real total, la que más se redujo: 2,9 billones de pesos.
  • Inversión real directa, el 15% (obras públicas): 1,25 billones de pesos.
  • Las transferencias a provincias, el 13% (de capital y corrientes): 1,07 billones de pesos.
  • Subsidios a la energía, el 9% (tarifas): 763 mil millones de pesos.
  • Salarios, el 7%: 622 mil millones de pesos.
  • Transferencias de capital a las provincias 7%: 557 mil millones de pesos.
  • Transferencias corrientes a provincias 6%: 518 mil millones de pesos.
  • Programas sociales 5%: 441 mil millones de pesos.
  • Transferencias a universidades 3%: 264 mil millones de pesos.
  • Bienes y servicios 3%: 259 mil millones de pesos.
  • Pensiones no contributivas 3%: 248 mil millones de pesos.
  • Subsidios al transporte 2%: 194 mil millones de pesos.
  • Otros gastos corrientes 2%: 185 mil millones de pesos.
  • Asignaciones familiares 1%: 81 mil millones de pesos.
  • Prestaciones del PAMI 1%: 48 mil millones de pesos.
  • Subsidios a otras funciones 1%: 61 mil millones de pesos

El monto total ahorrado fue de $ 8,3 billones. Los gastos que más se redujeron son jubilaciones y pensiones; inversión real directa; subsidios a la energía y salarios aportaron casi $ 5,52 billones a marzo 2024, o sea el 66% del total ahorrado. Todos esos gastos afectan a los jubilados y la clase media baja y no, por cierto, a la llamada ¨casta¨.

En los primeros tres meses del año, 15 de los 16 componentes del gasto tuvieron bajas en términos reales. La excepción fue el gasto en asignaciones universales para la protección social (subió 10,6%).

Los demás gastos, por orden que más cayeron, fueron: transferencias de capital a provincias (-98,4%), inversión real directa (-82,5%) y Transferencias corrientes a provincias (-76,3%). Además, le siguen subsidios a otras funciones (59,4%), otros gastos corrientes (54,5%), Subsidios a la energía (50,6%), Jubilaciones y pensiones contributivas (35,7%), Gasto primario (35%), pensiones no contributivas (33,3%), bienes y servicios (32,1%), subsidios al transporte (31,7%), transferencias a universidades (25,3%), salarios (19,6%), programas sociales (17,9%), asignaciones familiares (12,7%) y prestaciones del PAMI (4,8%).

El ajuste fiscal realizado equivale a 6 puntos del PBI

En resumidas cuentas, el estudio de Iaraf da cuenta de que el ajuste fiscal del primer trimestre de 2024 fue equivalente, en términos anuales reales, a 6 puntos porcentuales del PIB. En enero había sido de 8 puntos y en el primer bimestre de 7. El equilibrio fiscal implica un recorte anual de 5 puntos.

Al anualizar las variaciones interanuales reales de los ingresos y gastos del primer trimestre del año, señala Iaraf, es posible obtener una medida en términos del superávit primario anual. Sin embargo, la dinámica económica suele no ser tan lineal, porque el superávit fiscal fue reduciéndose mes a mes durante el primer trimestre, por la baja de la recaudación y la parálisis económica.

Los 625.034 millones de pesos de marzo fueron el 50% menos que el superávit de febrero y un 69% menos que el de enero. Es por esa dinámica decreciente de la recaudación tributaria y la actividad paralizada por la recesión, más la dificultad para seguir podando gastos que se torna muy impredecible asegurar que el superávit pueda preservarse.

Fuente: iprofesional.com

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