Tensiones en Medio Oriente disparan el precio del petróleo y temen un rebrote de la inflación


Las Reservas Estratégicas de Petróleo (SPR) , que Biden utilizó para bajar el precio durante la guerra en Ucrania, alcanzan para pocos días de suministro. Sin poder de fuego, si se extiende el conflicto golpeará a los surtidores.

El ataque de Hamas a Israel no es sólo una noticia que golpea el tablero geopolítico sino que afectará a la economía global. Las tensiones, de extenderse los ataques, provocará mayores presiones inflacionarias por el incremento del petróleo: el lunes el WTI subió más de 4,5% hasta los $86,5. Y esa es una mala noticia para la administración Biden que venía mostrando buenos resultados en la baja de la inflación a pesar de que aún se mantiene en niveles históricamente elevados. De hecho, este jueves se publicará el IPC de septiembre que se espera a la baja. Pero quizás sea la última vez que puedan mostrar una inflación en descenso.

¨El petróleo hoy indica que la tensión en el medio oriente aumentó. La suba es transitoria a menos que el conflicto se extienda en la región¨, apuntó al diario Jorge Piedrahita, CEO de Gear Capital.

Sin embargo, algunos empiezan a pronosticar que este podría ser un hecho similar a lo que ocurrió entre Rusia y Ucrania, en el sentido de que se extienda más de la cuenta, y eso haría que el precio del crudo vuelva a ser un dolor de cabeza para la economía.

“Israel ha declarado la guerra a los grupos palestinos. Biden declara su apoyo incondicional por Israel, pero adivinen quién financiará esta nueva guerra. Nosotros pagamos impuestos en EEUU.”, dice Gabriela Berrospi, CEO de Latino Wall Street, una firma de asesoría para inversores hispanos. 

El precio de la gasolina ha estado controlado a un promedio de $3,70 por galón, subiendo desde los $3,53 a mediados. Sigue lejos de máximos de $1,32 dólares por litro (5 dólares por galón) en junio de 2022 por la guerra en Ucrania.

Para la asesora latina, la clave no sólo pasará por el aumento del financiamiento de Estados Unidos a Israel (algo que se traducirá en mayor gasto público) sino en las escuetas Reservas Estratégicas de Petróleo (SPR) del país. Sólo quedan 17 días de suministro, el nivel más bajo de la historia. Esto es aproximadamente la mitad del promedio histórico de 33 días que se remonta a 1990.

Además, la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) ya había reafirmado recientemente su compromiso de realizar recortes voluntarios de producción de más de 1,5 millones de barriles por día.

Comenzando en marzo de 2022, y para paliar la inflación, Biden retiró 180 millones de barriles de la reserva estratégica, la cual alcanzó su nivel más bajo desde la década de 1980. Esto hizo que la reserva alcance cerca del 50% de su capacidad de 700 millones de barriles.

Echar mano de la reserva es una de las pocas acciones que un presidente puede tomar por sí solo para tratar de controlar la inflación, un lastre para el partido que controla la Casa Blanca de cara a un año electoral.

El Departamento de Energía había comenzado a abastecer la reserva estratégica a principios de este año con la adquisición de 6,3 millones de barriles y la cancelación de ventas ordenadas por el Congreso de 140 millones de barriles programadas para los próximos tres años.

“Las tensiones geopolíticas y las guerras han tenido un impacto para todos en todo el mundo. De hecho, estas tensiones han sido la fuente de gran parte de los problemas de inflación del lado de la oferta”, recuerda Berrospi.

Donde primero se vería, de extenderse el conflicto en Medio Oriente, es en el precio de la gasolina que ha estado controlado a un promedio de $3,70 por galón, subiendo desde los $3,53 dólares por galón a mediados de mayo pasado, según el auto club AAA. Igualmente, lejos de los precios máximos que alcanzaron su pico de $1,32 dólares por litro (5 dólares por galón) en junio de 2022 por la guerra en Ucrania.

Si bien la inflación en el país ha disminuido drásticamente durante el año pasado a medida que los agresivos aumentos de las tasas de interés generados por la Reserva Federal se hacían sentir. Los datos de inflación de esta semana mostrarán si esa tendencia se está desacelerando. 

Las tensiones geopolíticas y las guerras han tenido un impacto para todos en todo el mundo. De hecho, estas tensiones han sido la fuente de gran parte de los problemas de inflación del lado de la oferta

Se espera que los últimos datos de la Oficina de Estadísticas Laborales sobre precios al consumidor, que se publicarán el jueves, muestren que la inflación general aumentó un 3,6% interanual en septiembre, según economistas encuestados por Reuters. Eso marcaría una pequeña disminución en la cifra general desde el 3,7%.

Pero los analistas de Barclays esperan que el ligero enfriamiento se deba en gran medida a un aumento más lento de los precios de la energía. Por eso, se espera que la inflación subyacente, que excluye los volátiles sectores de alimentos y energía, se mantenga estable en 0,3% mensual en septiembre, la misma tasa que en agosto. Pero hacia delante de recalentarse el valor del petróleo y por ende la energía, sería imposible que continúe la caída en los próximos meses.

Previous Nueve días de operación cambiaria, el desierto que debe cruzar Massa antes de las elecciones
Next Se adquirieron importantes tanques cisternas para diferentes plantas potabilizadoras de toda la provincia