Tras el suicidio de una joven, Lula quiere aprobar la ley para regular las redes sociales en 2024


Jessica Victoria Cando se quitó la vida por una noticia falsa y encendió el debate público sobre la regulación de las redes. El Gobierno quiere aprobarla el primer semestre del 2024.

Jéssica Vitoria Canedo, una jóven de 22 años, decidió quitarse la vida luego que el medio digital Choquei difundiera una falso romance con el YouTuber Whindersson Nunes. 

La noticia tuvo un impacto enorme en la opinión pública brasileña que fue aprovechada por el gobierno para reimpulsar el proyecto para regular las redes sociales.

Como adelantó el diario en marzo, Lula tiene listo un proyecto para regular los contenidos de las plataformas digitales que sean falsos o que atente contra el estado de derecho pero está midiendo el momento adecuado para instalar la discusión.

El ministro que lo impulsa es el de Comunicación, Paulo Pimenta, que dijo en una entrevista exclusiva con el diario en enero que “hay que pensar en una legislación más efectiva en la defensa de la democracia y en el debate sobre la responsabilidad de las plataformas, la big data, en la difusión de contenidos antidemocráticos que transmitieron en vivo los actos por páginas monetizadas sin ninguna responsabilidad, ganando dinero y permitiendo que los criminales ganen dinero. Nosotros queremos debatir eso”.

“En Brasil hay una industria poderosa de fake news, gobiernos de extrema derecha como Bolsonaro y Trump tiene en la comunicación un aspecto estratégico de la disputa ideológica. La producción masiva de fake news para afectar la imagen de figuras progresistas y también fomentar la desinformación sobre las iniciativas de gobierno. Pensar una política que pueda hacer frente a eso es difícil y enorme”, continuó Pimenta durante el reportaje.

Durante el primer año de gobierno, Lula se enfocó en dos frentes muy claros: la negociación con el Congreso para la aprobación de reformas claves en términos económicos y tributarios y la intensificación de la agenda de política exterior. 

“No podemos poner en el mismo nivel de importancia la reforma tributaria y este proyecto. Son urgencias diferentes y negociaciones complejas”, planteó una fuente del gobierno al diario.

Joao Brant, subsecretario de Políticas Digitales.

Ahora, el evento trágico de la muerte de esta joven generó las condiciones para comenzar a debatirlo. En ese marco, el diario conversó con Joao Brant, secretario de Políticas Digitales de la Secretaría de Comunicación de Brasil y responsable del proyecto que reconoció que “el suicidio despertó a la sociedad en relación a que estamos frente a un problema grave del cual no podemos quedarnos quietos sin buscar soluciones”. “No deberíamos tratar tener individuales como principales pero es una alarma de que no tenemos que mecanismos para lidiar con el problema”, agregó.

El funcionario planteó que tienen acompañamiento de los grandes medios “en general” pero hay oposición de las empresas de las redes sociales. “Estamos buscando puntos de contacto para calmar las aguas y si tenemos diferencias podemos minimizarlas. Hay sectores que van a estar siempre en contra porque se benefician pero creo que hay un apoyo de la mayoría de la sociedad, muchas encuestas indican eso”, apuntó. 

Brant afirmó también que no manejan plazos de aprobación pero confían en que puede concertarse en el primer semestre de 2024. 

Estamos buscando puntos de contacto para calmar las aguas y si tenemos diferencias podemos minimizarlas. Hay sectores que van a estar siempre en contra porque se benefician pero creo que hay un apoyo de la mayoría de la sociedad, muchas encuestas indican eso

Para Joao Brant, “la regulación de las redes sociales tiene que contar con cuatro principios fundamentales: el primero es la transparencia y los procesos de moderación de contenidos que sigan reglas que protejan los derechos de quienes publican y quien se siente ofendido y tenga que lidiar con el problema”.

El segundo, continúa el funcionario de Lula, “es cambiar el régimen de responsabilidad de las plataformas sobre contenidos publicados por terceros que hoy es casi nula. Si hay promoción con dinero se debería ampliar la responsabilidad de las empresas”.

Jéssica Vitoria Canedo, joven que se quitó la vida.

“El tercer punto es la idea de una evaluación y mitigación permanente de riesgos sistémicos que afectan derechos fundamentales de la población. La idea de que las redes sociales tengan que ser mejores cada día, no peores. Poder tener certeza de que la situación  dentro de 4 o 5 años pueda ser mejor”, añadió. 

El último punto detallado por Brent “es lo que llamamos un deber de cuidado, actuar preventivamente para que no haya una difusión masiva de contenidos que ya son considerados ilegales off Line y que son diseminados on Line”. “El deber de cuidado deber imponerse como obligación, no que solo se laven las manos sin que actúenlos para proteger los derechos de la población”, concluyó. 

La regulación de las redes sociales tiene que contar con cuatro principios fundamentales: el primero es la transparencia y los procesos de moderación de contenidos que sigan reglas que protejan los derechos de quienes publican y quien se siente ofendido y tenga que lidiar con el problema

La difusión de noticias falsas en diferentes plataformas digitales ha sido el bastión de comunicación del bolsonarismo desde antes de la llegada al poder en 2019. 

La masificación de mensajes en redes sociales ha llevado a la Corte Suprema a abrir una investigación contra Carlos Bolsonaro, el hijo de Jair que es acusado de montar un “Gabinete de odio” desde donde se produjeron todos esos contenidos con el aval del padre y el financiamiento del Estado. A su vez, la discusión sobre la responsabilidad de las plataformas se produjo cuando perfiles promocionados por grupos bolsonaristas difundieron en vivo el intento de golpe de estado de enero de 2023.

Fuente: lapoliticaonline.com

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